Es el tercer jugador formado en Belgrano que va a la Scaloneta y el primero, directo.
La Scaloneta calienta motores para salir nuevamente a la cancha y encarar las últimas cuatro fechas de las Eliminatorias Sudamericanas. Con la clasificación al Mundial 2026 en el bolsillo, el DT de la selección argentina Lionel Scaloni prepara los cruces del próximo jueves contra Chile como visitante y el martes 10 frente a Colombia en el Estadio Monumental.
A mediados de mayo, dio a conocer una pre lista con futbolistas del exterior, pero este viernes se reveló un “tapado” del fútbol local que dirá presente en el Predio Lionel Andrés Messi.
Scaloni reforzará las variantes en la línea defensiva con la convocatoria de Mariano Troilo, joven de 21 años que comparte raíces futbolísticas con Cristian Cuti Romero porque actualmente se desempeña en la Primera División con la camiseta de Belgrano. Justamente, el zaguero central de 1.94 de altura tiene como referente a su colega del Tottenham, campeón del mundo y próximamente compañero en la Albiceleste.
Más allá de Mariano Troilo, hay otros nombres del fútbol argentino en la cabeza de Lionel Scaloni. Uno de ellos comparte posición con el cordobés: Kevin Lomónaco. El central de Independiente fortalecerá las alternativas en la zaga central, principalmente para el duelo contra Chile porque Nicolás Otamendi debe purgar una fecha de suspensión. Además, Juan Nardoni (Racing) está convocado y Franco Mastantuono también permanece en el radar del DT.
Por otro lado, Nicolás Domínguez será baja de la pre lista porque fue operado debido a una lesión de meniscos y tendrá 4 meses de recuperación.
Historia
“Nano” Troilo nació el 28 de junio de 2003 en Córdoba y llegó al Pirata con 7 años. No tuvo un camino sencillo hasta el primer equipo, ya que no tenía continuidad y muchas veces regresaba con lágrimas a su casa.
“Mi viejo me ayuda mucho, jugaba en la Liga Cordobesa, en Argentino Peñarol, me aconseja todo el tiempo. Es como un analista de video más que tengo para mí. Tres o cuatro días antes de cada partido me dice como juega el ”9″ y los extremos. Fue compañero de Nahuel Bustos. Y lo enfrenté en el clásico con Talleres hace poco”, destacó.
Su padre Sebastián fue jugador de Liga Cordobesa, en Argentino Peñarol, y “Nano” también jugó con la “B” en “el fútbol de los barrios”.
El anhelo por demostrar sus cualidades lo llevó a probarse en dos equipos de la provincia de Buenos Aires. Lanús y Defensa y Justicia llamaron a su puerta, mientras el elenco cordobés lo tenía apartado. El Granate y el Halcón lo seleccionaron, pero su padre le aconsejó que se quedara en La Docta a pelearla: “Me dijo que no me vaya, que este era mi lugar”. Su familia se transformó en el gran sostén por aquellos años difíciles para impedir que se aparte de este camino: “Todos jugaban y yo no, no quería saber más nada con jugar al fútbol”.
En este ciclo de la “Scaloneta”, Troilo fue el tercer jugador convocado, el primero desde el club. Antes pasaron Matías Suárez y “Cuti”.


