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Viejos son los trapos: a los 48 años José Fornari la sigue rompiendo en Quilmes Córdoba

 

José Fabián Fornari es de esas historias que el tiempo no puede borrar. De esas que sobreviven a los años, a las dificultades y a los desafíos. Y en este 2026 decidió escribir una página que quedará para siempre en el corazón de Quilmes.

Porque cuando decimos que sus 48 años no le pesan, no es una frase hecha. José ha disputado muchos minutos en esta temporada, siendo una referencia constante en el ataque. Delantero dentro de la cancha, referente fuera de ella. Un hombre querido y respetado por todo el plantel.

Y ese detalle no es menor. Comparte vestuario con jóvenes de 16 y 17 años que recién comienzan a recorrer el camino de la Primera División. Mientras ellos persiguen sus primeros sueños, él demuestra que nunca es tarde para seguir persiguiendo a los propios.

Comerciante, padre de dos hijos y dueño de una rutina sacrificada, divide sus días entre el trabajo, la familia y los entrenamientos. Hace un esfuerzo enorme para llegar cada sábado a la cancha y defender los colores de su club. Quizás ni él mismo dimensione el amor y el acompañamiento de su familia, de sus compañeros y de toda la gente que lo admira.

En la Liga solemos reconocer a los talentos que nacen en los semilleros de cada institución. Pero hoy vale la pena detenerse en otra historia. La de un hombre que jamás se rindió. Que pasó de jugar al fútbol con amigos a competir en un torneo tan exigente como la Primera B. Una historia que habla de sacrificio, compromiso y pasión.

Porque Quilmes no solo les abre las puertas a los jóvenes que buscan crecer y brillar. También cuenta con personas experimentadas que guían con el ejemplo. Y José Fornari es una de ellas. Un símbolo de que el amor por el fútbol no tiene fecha de vencimiento. De que el talento no entiende de edades. Y de que hay historias que, simplemente, nunca se jubilan.

Nota de Ivo Benetti @ivobenetti74 para Cronómetro en Cero
Info y foto: @quilmes_cba

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