La expulsión de Álvarez Martínez en el cierre del primer tiempo desnudó las urgencias de un Matador golpeado, que cayó 3-1 en Alta Córdoba y comparte el último lugar de la Zona A.
El clásico disputado en el Monumental de Alta Córdoba expuso con crudeza dos realidades antagónicas en el fútbol de la provincia de Còrdoba. Por un lado, la alegría desbordante de un Instituto afirmado como líder solitario de la Zona A con 22 puntos.
Por el otro, la profunda preocupación de un Talleres sumido en una crisis de resultados que no encuentra rumbo. La derrota por 3-1 frente al rival de siempre frena cualquier intento de despegue y deja al Matador varado en el fondo de la clasificación con apenas ocho unidades, compartiendo esa incómoda posición con Central Córdoba.
El punto de quiebre de la noche en Alta Córdoba se gestó justo antes del descanso. Hasta los 37 minutos de la primera parte, el partido se mantenía dentro de los parámetros de un clásico disputado y tenso, donde el arquero Ezequiel Unsain ya había tenido una intervención clave para ahogarle el gol de cabeza a Nicolás Tissera tras un centro de Lázaro. Sin embargo, una jugada aislada dentro del área albirroja entre Fernando Alarcón y Agustín Álvarez Martínez alteró de forma irreversible el destino del encuentro.
El aviso de las autoridades del VAR llevó al árbitro Darío Herrera a revisar la acción en el monitor de campo.
La decisión final fue lapidaria para las aspiraciones del conjunto albiazul: tarjeta roja para Álvarez Martínez por golpear con la cabeza a su rival y solo una amonestación para Alarcón. Los enérgicos reclamos del cuerpo técnico y de los jugadores de Talleres reflejaron la impotencia ante un fallo arbitral que consideraron determinante y desmedido, dejando al equipo en inferioridad numérica durante todo el segundo tiempo.
En el complemento, la ventaja de jugadores fue demasiado hándicap frente al puntero de la zona A .A los cinco minutos, Giuliano Cerato aprovechó un rebote en el área para vencer a Unsain con un derechazo inapelable. Nueve minutos más tarde, un tiro libre enviado por Alex Luna encontró el desvío oportunista de Alarcón para establecer el 2-0 y desarmar el esquema defensivo de la visita. Aunque el ingresado Alexandro Maidana le devolvió cierta ilusión al Matador a los 20 minutos mediante un cabezazo que significó el descuento 1-2, la hazaña quedó lejos de concretarse.
El desenlace del partido terminó siendo el reflejo del presente de ambos equipos. Mientras Talleres intentaba empujar sin claridad en busca del empate, una jugada individual de Lázaro desembocó en un centro rasante que Unsain no logró contener con firmeza, convirtiéndose en el tercer gol albirrojo y sentenciando el marcador. El duro 3-1 final en contra deja al Matador con un panorama sumamente complejo en la tabla de posiciones y la urgente necesidad de recomponer filas tras una noche aciaga en Alta Córdoba.


