En el Estadio Mario Alberto Kempes de Córdoba, la Selección Argentina disputó el 30 de septiembre de 2026 su primer partido tras el retiro de Lionel Messi. Con goles de Lautaro Martínez, Nico Paz, Cuti Romero y el Flaco López, la Albiceleste goleó 4-0 a Bolivia ante más de 35 mil hinchas.

El 30 de septiembre de 2026 no fue una jornada cualquiera para el fútbol argentino. En el Estadio Mario Alberto Kempes de Córdoba, la Selección Argentina dio inicio formal a su era post-Messi en un partido amistoso frente a Bolivia que concluyó con un contundente 4-0. Aunque la ceremonia oficial de despedida para Lionel Messi está programada para el 4 de octubre en Buenos Aires, la noche en la Docta representó el verdadero “día uno” en cancha tras el retiro del capitán rosarino con la remera albiceleste. Bajo la conducción de Lionel Scaloni, el equipo demostró que la devoción del público permanece intacta.
Las inmediaciones y tribunas del Kempes albergaron un desfile incesante de familias e hinchas jóvenes. La jornada dejó una certeza absoluta: esta Selección pertenece a las niñas y niños de la “generación Messi”, aquellos que aman al 10 y al equipo que él ama por encima de los clubes de sus padres. Junto a las infaltables remeras con el número 10, se multiplicaron las camisetas de la “vieja-nueva guardia”: Emiliano “Dibu” Martínez, Cristian “Cuti” Romero, Julián Álvarez, Lautaro Martínez y Nico Paz.
El marco superó las 35 mil personas, en un clima festivo y distante de las tensiones locales entre clubes como Belgrano y Talleres. El aforo no estuvo pleno debido a una sanción impuesta por la FIFA tras la exhibición de una bandera sobre las Islas Malvinas en semifinales ante Inglaterra durante el último Mundial y por cánticos racistas. Por este motivo, la cabecera Artime y parte de la platea Ardiles permanecieron cerradas, mientras que en la tribuna Willington se lució un mensaje de concientización e inclusión compartido con escuelas de fútbol presentes en la Gasparini alta.
En los palcos y sectores especiales reinó un ambiente de re-unión familiar e institucional. Se destacó la presencia de los padres de Cuti Romero —el nuevo capitán del equipo—, el hermano de “Dibu” Martínez y amigos de Julián Álvarez. Entre las autoridades asistieron el gobernador Martín Llaryora, el intendente Daniel Passerini, Agustín Calleri y los presidentes de los clubes cordobeses: Luis Fabián Artime (Belgrano), Juan Manuel Cavagliatto (Instituto), Manuel Pérez (Racing) y Andrés Fassi (Talleres). Todos disfrutaron de un césped impecable, preparado por el canchero Mauricio Sabas.
En lo deportivo, tras el himno entonado por Javier “la Pepa” Brizuela y con un Scaloni querido en el banco, Argentina dominó de principio a fin. A los 18 minutos, Lautaro Martínez anotó el 1-0 con un derechazo, ratificando que la convivencia en ataque con Julián Álvarez es plenamente posible. A los 28 minutos, Nicolás Paz aumentó a 2-0 cortando líneas. Tras la música de Q’ Lokura en el entretiempo, **Cuti Romero marcó el 3-0 de cabeza desatando el grito de “Cutíiii, Cutíiiiii”, y José “el Flaco” López cerró el 4-0 definitivo. Una noche tranquila y feliz en Córdoba que confirmó que la Selección sin Messi ya tiene héroes propios e historia por escribir.


