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“Escuela se lleva en el corazón”, videazo

Acompañamos a la hinchada en una jornada cargada de mística, familia y pertenencia. En este 2026, el club del histórico estadio de la calle Gorriti no solo juega por los puntos, sino por el orgullo de revalidar el título de Primera A que lo consagró en lo más alto del fútbol local.

 

En el fútbol de Córdoba, hay lugares donde el tiempo parece detenerse para dar paso a la identidad pura, y el estadio de Escuela Presidente Roca es uno de ellos. No es simplemente un recinto deportivo; es un refugio de historia, identidad y familia que se activa con una fuerza especial cada domingo.
En este 2026, el aire que se respira en las inmediaciones tiene un aroma distinto: el perfume dulce de la gloria reciente y la responsabilidad de llevar el parche de campeón en el pecho.
Desde temprano, el barrio comienza a transformarse. El murmullo de las banderas desplegándose y el sonido de los primeros bombos anuncian que “el Panal” está vivo. Para este club, cada hincha, cada voz y cada emoción son los elementos que le otorgan un sentido profundo a la existencia de la institución.
No se trata solo de once jugadores tras una pelota; es una comunidad entera que empuja para retener el título de Primera A ganado con sudor en la edición pasada.
Caminar por las gradas es entender que Escuela se lleva en el corazón. Se ven abuelos que vieron las épocas de oro compartiendo un choripán con nietos que hoy celebran el presente dorado. En este 2026, el desafío es inmenso, pero la fe de la hinchada es inquebrantable. El aliento constante en la tribuna es el motor de un equipo que sabe que, para ser bicampeón, debe jugar con la misma pasión con la que su gente grita.
Al ingresar al campo, el eco de un “¡Salud, Campeón!” todavía resuena en las paredes del estadio, recordando aquel grito sagrado que los devolvió a la cima de la Liga Cordobesa. El video que acompaña esta nota captura precisamente esa esencia: el sudor, el color de las bengalas, el abrazo de gol y la certeza de que, sin importar el resultado final, la familia de Escuela estará allí. Porque, como bien dicen sus seguidores, sumarse a esta experiencia es vivirlo y sentirlo, es ser parte de una historia que se escribe con el alma en cada partido.

El video

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