Al cumplirse cuatro décadas de la gesta en tierras aztecas, su hijo Emiliano recuerda al defensor cordobés que pasó de las bromas por su apellido a ser pieza clave del equipo de Bilardo. Un repaso por su carrera, desde Huracán de La France hasta la gloria mundial.
Este lunes se cumplen 40 años de aquel 29 de junio de 1986, cuando la Argentina alcanzó la cima del fútbol mundial. En aquel plantel, José Luis Cuciuffo fue, junto a Oscar Ruggeri, uno de los dos cordobeses que integraron el equipo comandado por Diego Maradona. Su hijo, Emiliano, quien tenía apenas dos años y medio en ese entonces, mantiene hoy vivo el recuerdo de un padre que, por encima de los títulos, valoraba ser recordado como una buena persona.
De Huracán de La France al mundo La trayectoria de José Luis Cuciuffo es la de un luchador. Surgido de Huracán de barrio La France, pasó por Talleres y tuvo un breve paso a préstamo en Chaco, para regresar al “Matador” en 1980. En 1982, fue adquirido por Vélez Sarsfield, club donde su rendimiento llamó la atención de todos. Curiosamente, en esa época, la revista Humor pedía su convocatoria de manera jocosa, jugando con la pronunciación de su apellido y comparándolo con un “pitufo”.
Sin embargo, para Carlos Bilardo no fue un chiste. El “Narigón” lo citó para el Mundial de México 1986. Aunque no comenzó como titular, la baja de Daniel Passarella por un problema intestinal le abrió la puerta. Cuciuffo no solo cumplió, sino que fue una de las figuras del torneo, participando en jugadas clave como el inicio del “Gol del Siglo” ante Inglaterra y asistiendo a Valdano en la final.


El orgullo de un hijo Emiliano Cuciuffo destaca con emoción la vigencia de su padre: “Pasan los años y lo siguen teniendo presente… la gente lo recuerda por la persona que era”. Entre sus recuerdos más preciados, Emiliano relata un encuentro con Diego Maradona en una cena, donde el “Diez”, al enterarse de quiénes eran, se levantó especialmente para darles un abrazo profundo: “Sentí que estaba abrazando a mi viejo”, confiesa. También atesora una frase que le dijo Ricardo Bochini: “Si no hubiese sido por tu viejo, no hubiésemos podido lograr este título”.
Un adiós prematuro y un legado eterno Tras el Mundial, Cuciuffo jugó 21 partidos en la Selección entre 1985 y 1989. Pasó por Boca Juniors, tuvo su experiencia europea en Nimes y Reims de Francia, y regresó al país para jugar en Belgrano. Ya retirado, fue DT de Huracán de La France, donde tuvo la oportunidad única de dirigir a su hijo Emiliano en el torneo Argentino B entre los años 2000 y 2001.
Lamentablemente, José Luis Cuciuffo falleció trágicamente en un accidente de caza el 11 de diciembre de 2004. Hoy, a 40 años de su mayor logro deportivo, su imagen asomado al balcón en los festejos de 1986 sigue siendo para su familia y para todo Córdoba un símbolo de gloria y humildad.



