Con un Cristian Romero impasable, la movilidad constante de Julián Álvarez y una noche difícil para Nahuel Molina, los representantes de Córdoba fueron protagonistas en la clasificación de la Selección a la final del Mundial 2026.
La Selección Argentina logró un sufrido pero merecido triunfo por 2-1 ante Inglaterra en las semifinales disputadas en Atlanta, asegurando su lugar en la gran definición del Mundial 2026. Dentro del funcionamiento colectivo, los tres jugadores oriundos de la provincia de Córdoba tuvieron intervenciones que marcaron el rumbo del partido.
El defensor del Tottenham fue, una vez más, el estandarte de la resistencia argentina. Desde el inicio mostró su jerarquía con una barrida providencial a los 4 minutos para frenar un avance peligroso de Jude Bellingham. A pesar de un susto a los 50 minutos por una entrega arriesgada en el área y de recibir una tarjeta amarilla poco después, su presencia fue vital en el cierre del partido, despejando todos los centros que los ingleses lanzaron sobre el área de Emiliano Martínez para defender la ventaja.
El “Araña” realizó un despliegue físico extenuante. Aunque comenzó recostado por la banda izquierda para iniciar los ataques, con el correr del juego empezó a aparecer por todo el frente de ataque. En el inicio del segundo tiempo tuvo dos situaciones claras con remates consecutivos que podrían haber abierto el marcador para Argentina, pero, aunque el gol se le negó, su capacidad para presionar y asociarse fue fundamental para desgastar a la defensa británica.
El lateral derecho tuvo la difícil tarea de contener a Gordon y Bellingham, una misión que le costó cumplir con éxito. Su error más determinante ocurrió en la jugada del primer gol del partido, donde perdió la marca de Anthony Gordon, permitiendo que el delantero inglés anotara el 1-0 parcial. A pesar de intentar proyectarse al ataque en el segundo tiempo, no logró gravitar y terminó siendo reemplazado a los 72 minutos por Gonzalo Montiel.
Argentina supo reponerse a la adversidad inicial gracias a los goles de Enzo Fernández y Lautaro Martínez, y ahora espera en la final con el orgullo de sus embajadores cordobeses que, con aciertos y errores, dejaron todo en el campo de juego.


