El “Millonario” venció 1-0 a Complejo Deportivo de Justiniano Posse en el último suspiro del partido de vuelta por los cuartos de final del Provincial 2026. Tras el vibrante empate en la ida, el tanto de Di Maio a los 53 minutos del complemento selló una clasificación épica al represetante de la LCF.
El Torneo Provincial 2026 vivió una de sus jornadas más emotivas en el barrio de Arguello. Argentino Peñarol recibió a Complejo Deportivo de Teniente Origone en el marco del partido de vuelta de los cuartos de final, en una serie que llegaba totalmente abierta tras el empate 3 a 3 en el encuentro de ida. La paridad previa obligaba a ambos conjuntos a buscar el arco rival desde el primer minuto para evitar la definición por penales y asegurar su lugar entre los cuatro mejores equipos del certamen.
Desde el pitazo inicial, el equipo local asumió el protagonismo del encuentro. Los de Arguello mostraron un dominio total de la pelota durante los primeros 45 minutos, generando la mayor cantidad de jugadas claras de peligro. A pesar de la intensidad y el control del juego, Peñarol no logró capitalizar ese dominio en el marcador antes del descanso, dejando una sensación de incertidumbre en las tribunas. Por su parte, la visita intentó inquietar, pero se encontró con una muralla defensiva: dos defensores claves de “La Peña” fueron fundamentales para impedir que Complejo Deportivo jugara con comodidad, neutralizando cualquier intento de contragolpe.
En la segunda mitad, la dinámica del partido experimentó un cambio notable. El juego se volvió mucho más parejo y disputado, con ambos equipos luchando de igual a igual en cada sector del campo. El desgaste físico empezó a jugar su papel y las áreas parecían quedar cada vez más lejos, hasta que llegó el tiempo de descuento.
Cuando el partido parecía destinado a cerrarse sin goles, apareció la figura de la tarde. En la última jugada del encuentro, precisamente a los 53 minutos del segundo tiempo, Matías Di Maio convirtió un auténtico golazo que rompió el cero y sentenció la historia. El remate de Di Maio no solo significó el 1-0 definitivo, sino que desató una explosión de alegría contenida en todo el estadio.
La clasificación se vivió con una euforia y calidez de la gente que le dieron un cierre más que épico a la jornada. Con este resultado, Argentino Peñarol reafirmó su compromiso de luchar “hasta el final” y ya se prepara para afrontar las semifinales del torneo con el impulso anímico que otorga una victoria de estas características. La ilusión del pueblo de Arguello sigue más firme que nunca, empujando al equipo hacia el sueño del título provincial.
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