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El despertar a tiempo en Alberdi: Belgrano, del abismo al desahogo antes de una seguidilla clave

Belgrano revirtió un partido insólito ante Estudiantes de Río Cuarto con goles de Lautaro Gutiérrez y Lucas Passerini. El equipo del Ruso Zielinski cortó la racha negativa y se reacomodó en la Zona B.
El fútbol suele ofrecer giros dramáticos que transforman la bronca colectiva en un estallido de alivio en cuestión de minutos. Lo vivido en el Gigante de Alberdi fue la muestra exacta de cómo un equipo puede pasar de regalar un partido insólito a encontrar un impulso salvador. Belgrano atravesaba una noche oscura, de esas donde nada sale y la disconformidad en las tribunas se manifiesta sin disimulo.
A falta de 15 minutos para el cierre, una desconexión en el fondo amenazó con hundir la noche: González Metilli dejó corto un pase hacia su arquero y el exPirata Martín Garnerone aprovechó el obsequio, eludió a Thiago Cardozo y definió con el arco totalmente vacío.
Aquel gol parecía decretar una derrota imperdonable ante un rival sumamente golpeado, pero terminó funcionando como un despertador implacable para el conjunto de barrio Alberdi. A partir de ese golpe, Belgrano reaccionó con furia y acorraló a su rival contra su propio arco.

La paridad llegó a los 82 minutos mediante una corrida punzante de Lautaro Gutiérrez, quien capitalizó las falencias defensivas del oponente. Cuando el encuentro agonizaba en la casi última jugada, apareció el olfato del goleador Lucas Passerini para impactar un remate mordido que decretó el 2-1 definitivo. Para sellar una jornada dramática, el arquero Thiago Cardozo se reivindicó en la última acción del partido con una atajada monumental que sostuvo la victoria.
Este triunfo agónico no solo significó dar vuelta la historia, sino también cortar una pesada racha de cinco encuentros sin ganar entre el Torneo Clausura y la Copa Argentina. Los dirigidos por el Ruso Zielinski alcanzaron los 16 puntos y se acomodaron en la cuarta posición de la Zona B, tomando aire en un momento determinante de la temporada. La victoria llega justo antes de encarar un calendario de máxima exigencia: el próximo 4 de octubre visitarán a Talleres en el clásico, para luego medirse frente a Racing en Avellaneda y recibir a River en Córdoba.
Ganar así, sufriendo y empujando hasta el final, puede ser la chispa que Belgrano necesitaba para encarar esos grandes desafíos con otro semblante.
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