Los equipos cordobeses se preparan para la reanudación del torneo el 3 y 4 de enero. General Paz Juniors y 9 de Julio de Morteros buscarán seguir avanzando en la Fase Final con la posibilidad de sumar refuerzos clave.
El Torneo Regional Federal Amateur ha entrado en una pausa estratégica por las festividades de fin de año, brindando un respiro necesario a los protagonistas antes de encarar la etapa más exigente del certamen. Según lo estipulado, la competencia se reanudará formalmente entre el 3 y el 4 de enero de 2026, fecha en la que los representantes de la provincia de Córdoba volverán al campo de juego para disputar la cuarta ronda de la Fase Final.
Uno de los duelos que genera mayor expectativa es el choque interprovincial que protagonizará General Paz Juniors. El “Albo”, que viene de dejar en el camino con autoridad al Atlético Amsurrbac, tendrá un duro compromiso frente a Defensores de la Boca de La Rioja. El equipo riojano llega a esta instancia tras eliminar a Unión Santiago de Santiago del Estero. En esta llave, Juniors tendrá la responsabilidad de ser local en el encuentro de ida, para luego viajar a territorio riojano y definir la clasificación en el partido de vuelta.
Por otro lado, la provincia de Córdoba se asegura un representante en la siguiente fase gracias al duelo entre 9 de Julio de Morteros y Newell’s Old Boys de Laguna Larga. El “Patriota” de Morteros accedió a esta etapa tras superar con relativa comodidad a Huracán de Laboulaye. Su rival, la “Lepra”, llega con el envión anímico de haber eliminado por penales a Universitario. En este cruce, 9 de Julio recibirá primero al equipo de Laguna Larga, que tendrá la ventaja de cerrar la serie ante su gente.
Una de las noticias más relevantes para los cuerpos técnicos es la apertura del mercado interno. A partir de esta cuarta ronda, todos los clubes que tengan vacantes en su lista de buena fe (que permite hasta 40 jugadores) podrán realizar hasta cuatro incorporaciones adicionales. Esta reglamentación será fundamental para los equipos que busquen jerarquizar sus planteles de cara a los partidos eliminatorios definitivos que se jugarán desde enero de 2026.
Este receso funciona como una parada en boxes para un auto de carreras: permite ajustar los motores, revisar la estrategia y sumar piezas nuevas antes de que el semáforo vuelva a ponerse en verde para la largada final hacia el ascenso.


