La Gloria goleó 4-1 al Rojo en Avellaneda, abrió la fecha 11 con una actuación contundente y quedó como único líder de la Zona A con 25 puntos. Jeremías Lázaro, Hernán de la Fuente, Matías Gallardo y Alex Luna marcaron los goles del equipo cordobés, que aprovechó la expulsión de Maximiliano Meza.
Instituto dio un golpe fuerte en Avellaneda y confirmó que está dispuesto a pelear hasta el final. La Gloria goleó 4-1 a Independiente, en el comienzo de la fecha 11 del Torneo Clausura, y se afirmó en lo más alto de la Zona A con 25 puntos.
El equipo cordobés comenzó a construir su gran noche con el gol de Jeremías Lázaro. Instituto pegó primero y logró trasladarle toda la presión a un Independiente que necesitaba reaccionar ante su gente.
El Rojo encontró rápidamente la igualdad a través de Maximiliano Meza, pero el partido tendría un quiebre decisivo antes del descanso. El propio Meza fue expulsado en el cierre del primer tiempo y dejó a Independiente con un hombre menos para afrontar toda la segunda mitad.
Instituto no dejó pasar la oportunidad. Con superioridad numérica, la Gloria encontró espacios, manejó el partido y terminó transformando el empate en una goleada. Hernán de la Fuente puso nuevamente arriba al conjunto cordobés, Matías Gallardo amplió la diferencia y Alex Luna apareció para ponerle cifras definitivas a una noche inolvidable.
El 4-1 no sólo significó tres puntos. También le permitió a Instituto consolidarse en la cima de la Zona A, con 25 unidades, mientras que Vélez suma 20 y todavía debe jugar su partido de esta fecha, el lunes frente a Platense.
Pero la campaña de la Gloria también tiene una dimensión importante en la tabla anual. Con 46 puntos, Instituto se mantiene dentro de los equipos que hoy están clasificando a la Copa Sudamericana. Y quedó a apenas dos unidades de Vélez y Boca, que actualmente ocupan los últimos lugares de ingreso a la zona de Copa Libertadores.
La goleada en Avellaneda, entonces, puede tener consecuencias mucho más grandes que las de una fecha. Instituto se llevó tres puntos, fortaleció su liderazgo y alimentó el sueño de meterse en la pelea grande de la temporada.
Y tendrá una oportunidad inmejorable para ratificarlo en la próxima jornada: el viernes recibirá a Boca en el estadio Kempes, en un partido que puede convertirse en otro capítulo decisivo de su Clausura y de su pelea por las copas internacionales.


