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Instituto fue eliminado por Platense

La Gloria empató 1-1 frente al Calamar en la cancha de Newell’s, pero la salida de sus figuras por lesión y la efectividad de Juan Pablo Cozzani en la definición por penales sellaron una dolorosa eliminación de la Copa Argentina.

 

Rosario fue testigo de una noche sumamente dolorosa para la Gloria. Instituto quedó eliminado de la Copa Argentina tras empatar 1-1 en los 90 minutos ante Platense en la cancha de Newell’s Old Boys y caer en la definición por penales. El equipo cordobés, conducido por Diego Flores, pagó muy caro no haber sabido liquidar el partido durante su momento de máxima superioridad, la pérdida de piezas clave por lesión y la falta de puntería desde los doce pasos.

Un gran primer tiempo que mereció más ventaja

Durante la primera mitad, Instituto fue claramente superior y neutralizó a un Platense que no lograba imponer condiciones. La Gloria ganó los duelos individuales, encontró espacios para lastimar y plasmó ese dominio en el marcador gracias a un desborde de Alex Luna, quien asistió de manera precisa a Matías Tissera para marcar el 1-0.

A pesar de tener el control absoluto del encuentro, la diferencia mínima dejó con vida al rival. Una clarísima ocasión desperdiciada por Jhon Córdoba y otras aproximaciones peligrosas que no terminaron en gol impidieron que el conjunto cordobés ampliara la ventaja cuando atravesaba su mejor momento futbolístico.

Las lesiones que rompieron los planes de Diego Flores

El complemento comenzó con el peor de los escenarios para Instituto. Apenas iniciado el segundo tiempo, Alex Luna recibió una fuerte infracción que lo obligó a abandonar el campo de juego. La salida de su jugador más desequilibrante y principal generador de fútbol le quitó frescura, profundidad y conexión ofensiva al equipo.

La estructura colectiva se terminó de resentir pocos minutos después, cuando Instituto también perdió por lesión a Matías Gallardo, uno de los futbolistas de mejor rendimiento en el mediocampo. Estas variantes obligadas alteraron por completo el funcionamiento y limitaron severamente las opciones tácticas de Diego Flores en el tramo más decisivo de la noche.

El Calamar no tardó en aprovechar el desconcierto y los reacomodamientos de la Gloria. A los ocho minutos de la segunda etapa, tras un rebote otorgado por el arquero Marcos Ledesma, Tomás Silva decretó el empate 1-1. El tanto modificó el escenario por completo: Instituto pasó de controlar el partido a jugar bajo una intensa presión, mientras que Platense ganó confianza, creció en el desarrollo y se adueñó del aspecto anímico del encuentro.

Sin modificaciones en el marcador reglamentario, la clasificación a la siguiente ronda debió definirse desde el punto de penal, donde el arquero de Platense, Juan Pablo Cozzani, se convirtió en el gran héroe de la noche.

Cozzani se lució al atajar de manera consecutiva los remates de Diego Sosa, Facundo Suárez y Jonás Acevedo. La falta de efectividad en una instancia tan crucial terminó condenando a un Instituto que había competido de igual a igual a lo largo de todo el encuentro.

Esta eliminación deja sensaciones encontradas para la Gloria, que mostró pasajes de excelente fútbol pero que volvió a evidenciar dificultades para sostener ventajas. Ahora, deberá procesar esta frustración y transformarla en aprendizaje para lo que viene en la temporada.

 

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