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Una semblanza sobre el gran momento futbolístico de Medea

Medea arrancó este sábado con el pie derecho la disputa de la Zona A del Clausura «Hugo Chiatti» de Primera B de la LCF.

En Villa «El Libertador», el ahora equipo conducido por Héctor Chazarreta venció a Deportivo Norte de Alta Gracia por 4 a 2 y puso primera rumbo al objetivo de clasificar a las semifinales por el ascenso, instancia a la que ya clasificaron Bella Vista y Lasallano.

El club de “los pastores” está pasando un gran momento futbolístico, cuyas razones fueron explicadas en una nota que publlicó Cronómetro en Cero.

Este es el texto:

“Durante meses, Medea fue más que un simple perseguidor. Fue la sombra constante de Lasallano, el que no daba respiro, el que cada domingo salía a la cancha con la mirada fija en la cima. Desde la primera fecha, el equipo mostró carácter, juego y ambición. Se ganó el respeto de todos a base de victorias trabajadas y una entrega inquebrantable.

Hubo un momento en el torneo en que todo parecía posible. Lasallano tropezó, Medea aprovechó. Y entonces, por un tramo breve pero inolvidable, el liderazgo cambió de manos. Medea se convirtió en el puntero, y la ilusión se transformó en certeza: estaban para ser campeones.

Pero el fútbol tiene esa manera cruel de poner a prueba hasta a los más fuertes. Un par de resultados que no acompañaron, partidos cerrados donde la fortuna miró para otro lado, y Lasallano recuperó el primer lugar. Desde entonces, la pelea fue cabeza a cabeza, pero la cima ya no volvió.

Aun así, Medea jamás bajó los brazos. Siguió corriendo, peleando cada punto, empujado por una hinchada que creyó hasta el final. Cada jugador dejó el alma en la cancha, como si todavía dependiera de ellos. Y aunque el campeonato quedó en manos de Lasallano, nadie puede negar que Medea fue protagonista de principio a fin.

Quedaron segundos, sí. Pero su campaña fue de equipo grande. No se rindieron nunca, tocaron la gloria con los dedos y demostraron que están listos para lo que viene. Porque los campeones se llevan el trofeo, pero la historia también guarda un lugar especial para los que luchan hasta el final.

Y Medea lo hizo. Como pocos”.

 

Texto de @sabriii_ale para Cronómetro en Cero

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