Con un tanto de Lucas Zelarayán, el equipo de Zielinski superó al “Tiburón” por 1 a 0. Pese a jugar gran parte del complemento con diez por la expulsión de Rigoni, el “Pirata” trepó a la cuarta posición de la Zona B a falta de tres jornadas para el cierre de la fase regular.
Belgrano volvió a celebrar en un momento determinante del Torneo Apertura. En el inicio de la fecha 14, el conjunto “Celeste” venció 1 a 0 a Aldosivi, cortando una racha negativa de tres partidos sin victorias y consolidando sus aspiraciones de avanzar a la siguiente ronda.
El encuentro comenzó de la mejor manera para el local, que dominó la primera etapa bajo el esquema 3-4-1-2 planteado por Ricardo Zielinski. La superioridad se tradujo en el marcador gracias a Lucas Zelarayán, quien tras una serie de llegadas claras, definió con categoría para encaminar el partido. El “10” se erigió como el conductor y la figura de un equipo que mostró pasajes de buen juego junto a figuras como el “Mudo” Vázquez y “Uvita” Fernández.
Sin embargo, el panorama se complicó apenas iniciado el segundo tiempo. A los 5 minutos del complemento, Emiliano Rigoni vio la tarjeta roja directa tras insultar al árbitro Zamora, una acción que obligó a Belgrano a retocar su sistema y sufrir más de lo esperado. Con un jugador menos, el equipo debió apelar al carácter y al sacrificio para aguantar las embestidas de un Aldosivi que se envalentonó en busca del empate. Incluso, el local contó con una cuota de fortuna cuando el juez no sancionó una mano clara de Morales en el área propia promediando la mitad de la etapa, acción que tampoco fue corregida por el VAR.
Gracias a la firmeza defensiva, potenciada por la vuelta de López a la zaga, Belgrano logró sostener la ventaja hasta el final. Con esta victoria, el “Pirata” alcanzó las 22 unidades y se ubica en la cuarta posición de la Zona B, manteniéndose firmemente dentro del grupo de los ocho equipos que accederán a la fase final. A falta de tres fechas para el cierre de la fase regular, el equipo demostró que sabe ganar con autoridad cuando puede y con sufrimiento cuando el contexto lo requiere.


